Conecta electrodomésticos a enchufes o regletas inteligentes para medir su consumo en tiempo real y cortar el gasto oculto en modo espera. Programa horarios, crea rutinas por habitación y establece límites diarios. Si compartes piso, reparte usos de manera transparente, negociando hábitos con datos claros que facilitan acuerdos y reducen tensiones en las facturas mensuales.
Las bombillas LED Wi‑Fi o Thread ahorran energía frente a incandescentes y se regulan al instante. Configura escenas para lectura o estudio, automatiza atenuaciones nocturnas y sincronízalas con sensores de presencia. Reducir brillo y tiempo encendidas cambia la percepción del espacio, mejora el descanso y, sobre todo, recorta kilovatios sin sacrificar comodidad ni estilo personal en cada habitación.
Un pequeño hub IR aprende comandos del mando a distancia y permite programar encendido suave antes de llegar a casa, apagado automático al salir y ajustes por humedad. Combínalo con un sensor de puerta para pausar el enfriamiento si se abre el balcón, evitando fugas de energía. Todo sin abrir paredes, mover unidades ni pedir modificaciones al arrendador.
Estas válvulas reemplazan el mando manual del radiador sin herramientas especiales y se alimentan con pilas. Programan horarios por habitación, detectan ventanas abiertas y mantienen temperaturas estables. Al calentar solo donde y cuando hace falta, evitas sobreuso del sistema central del edificio, mejoras el confort nocturno y racionalizas el consumo, especialmente útil en viviendas compartidas con rutinas diferentes.
Los ventiladores inteligentes mueven aire para sentir menos calor con menos energía que el aire acondicionado, y los purificadores con sensores de partículas optimizan sus velocidades según la calidad del aire. Crea automatizaciones por temperatura, CO₂ y horario, priorizando descanso y estudio. El resultado es un equilibrio entre gasto y bienestar, con ajustes finos que no requieren instalación permanente.